
Un proyecto del Colegio Cristóbal Colón y Soy Un Recolector
Durante 50 días, al menos 2000 personas, habitantes de esta ciudad, recolectaron
coordinados por los alumnos del Colegio Cristóbal Colón, las tapas de las
botellas de agua y de refrescos que se consumieron en sus entornos. Durante 55 días,
576 alumnos, desde kinder hasta preparatoria, participaron activamente en el desarrollo y
construcción de esta pieza.
Tenemos aquí el resultado de un trabajo en equipo donde cada uno se involucró en el
proyecto por distintos motivos, pero todos de forma desinteresada y voluntaria, con ánimo
de ver qué sucedía o qué pasaba.
Nuestra escultura es abstracta porque nos representa y eso está más allá de cualquier
forma, incluso más allá que la misma forma de la materia con la que hemos construido,
materia considerada comúnmente basura, materia malamente procesada después de su
vida útil.
También es un autorretrato, porque somos nosotros en nuestro consumo y en nuestra
voluntad de actuar diferente, por cada tapa que incluimos en el proyecto, nos esforzamos
en trasmitir la idea que la botella correspondiente podía ser aplastada y separada, para
que fuera más fácil volver a aprovecharla o reciclarla.
Nuestra pieza es un autorretrato abstracto, nos representa y significa demasiadas cosas
a la vez, quizá sólo los que lo vivimos durante este tiempo determinado de forma intensa
sepamos qué fue este proceso de escultura social.
Ustedes que ven el resultado, ven la energía, ven la materia y ven la voluntad de una
comunidad.
15 de Diciembre 2011
soyunrecolector.org